Un Hombre Llamado X

sábado, julio 08, 2006

El santo y la limosna

Lo que voy a reproducir a continuación, es un artículo que ha escrito Juan Carlos Escudier en el diario digital El Confidencial. Me voy a limitar a decir que estoy de acuerdo al cien por cien, e incluso creo que se queda corto en algunas cosas.

Y dicho esto, no añado nada más sino que adjunto parte del texto, y os recomiendo que lo leas entero, merece la pena, no tiene desperdicio y dice verdades como puños que me temo que sigan doliendo por eso, por ser verdades puras y duras.

"Uno de los secretos de la pervivencia milenaria de la Iglesia católica tiene raíces lingüísticas: la Curia sabe latín, y con eso está dicho todo. Sin embargo, su sabiduría va más allá del quid quid latine dictum sit, altum videtur –cualquier cosa dicha en latín suena inteligente- y tiene que ver con el conocimiento íntimo de las cosas. Es lo que permite a monseñor Blázquez afirmar que la sociedad española está “apagada y moribunda” por haber reaccionado con indiferencia al matrimonio gay y al divorcio express, y lo que lleva al cardenal Rouco a pedir que se rece a destajo por España y por su unidad. En estas condiciones ha llegado Benedicto XVI, se supone que para evitar aquello de abyssus abyssum vocat in voce, porque es evidente que un pecado llama a otro pecado y porque ahora, al parecer, sobra público para justificar aquella frase atribuida a Jesús de “no he venido a llamar a los justos sino a los pecadores”, o si se prefiere el latinajo: Non enim veni vocare iustos sed peccatores.

Ha venido el Papa a encontrarse con las familias y, de paso, abroncar a Zapatero, que es un completo paganus, un peligrosísimo infiel capaz de poner patas arriba el orden establecido, incluido ese enojoso asunto de la autofinanciación de la Iglesia que sus eminencias llevan toreando desde 1982. Para tema tan prosaico como el de los fondos la Iglesia tiene siempre presente a Vespasiano, que tras imponer un tributo por el uso de las letrinas públicas pidió a su hijo que oliera el dinero. Pecunia non olet, cuentan que exclamó Tito, su vástago. “Pues es producto de la orina”, contestó el emperador. Dicho en cristiano, Zapatero es un demonio, pero sigue llenando el cepillo."

..."La experiencia muestra que sus eminentísimas han conseguido alzarse siempre con el santo y la limosna. Diabole virtus in lumbas est. A nadie habría de extrañar pues que con esas grandes movilizaciones de los últimos meses contra los impíos socialistas, nuestro sabio Episcopado haya querido astutamente ponerse la venda antes que la herida, de forma que el Gobierno se lo pensara dos veces antes de cortar el grifo de los dineros públicos para evitar ser acusados de perseguir con saña a los católicos.

Sin embargo, los tiempos del Tratado de Tordesillas, aquellos en los que el Pontífice podía imponer su santa voluntad con un simple aserto –Roma locuta est, causa finita est- han pasado. Si Roma nunca ha pagado traidores, va siendo hora de que dejemos de pagar a Roma contraviniendo nuestras propias leyes. La Iglesia sabe latín, pero los gentiles vamos aprendiendo el idioma. Dura lex, sed lex. Pues eso."